¿Acaso sentimos miedo a sanar?





Muchos, sin darnos cuenta, sentimos un gran miedo a sanar, para la gran mayoría de nosotros incluso esto se convierte en algo inconsciente, haciendo que busquemos una solución a un problema determinado durante gran parte de nuestra vida, dejando completamente a un lado la sanación. 

¿Por qué tenemos miedo?

  • Tenemos miedo a ser juzgados.
  • Tenemos miedo a no lograr nuestros sueños.
  • Tenemos miedo a no encontrarnos.
  • Tenemos miedo a ser acusados.

Tenemos miedo a muchas cosas, así, creemos que al no tener miedos se nos quitará algo de nuestras vidas.

Cuando decimos “Te perdono a pesar del daño que me has causado”, ¿En realidad estamos perdonando?

La sanación está estrechamente ligada al perdón, según Un Curso de Milagros, la sanación no es más que un acto de reconocimiento de que nuestro hermano ya se encuentra sanado y de que en su mente se encuentra el Espíritu Santo, por otra parte, el perdón, es reconocer que lo que sucede no es más que una ilusión creada por nosotros mismos y que nosotros le hacemos jugar ese papel a la otra persona para nuestro desarrollo espiritual.

El hecho de colocar la otra mejilla

Muchos vemos como un acto de sacrificio al perdón ya que durante años lo hemos ligado con el hecho de “colocar la otra mejilla” cuando nos sentimos víctimas, sin embargo,

¿Esto nos llena de la Dicha y la Paz que Dios desea para nosotros?

El perdón no es sinónimo de sacrificio, al contrario, para perdonar lo menos que necesitamos es sacrificarnos, el perdón no es más que una transformación en nuestra percepción acerca de lo que sucedió, pidiéndole siempre al Espíritu Santo que nos guíe en este proceso y él se encargará de despejar todas esas tinieblas que nosotros mismos hemos colocado en nuestra mente que nos impiden ver la Luz.

La famosa frase: “perdono pero no olvido”

Creemos que el perdón es dejar atrás y olvidar lo que sucedió, sin embargo, muchas veces lo que más hacemos es recordarlo, nuestra confianza en todas las personas disminuye, sin embargo, ¿Experimentamos la paz que deseamos? ¿Cómo es ahora la relación con esa persona? ¿Qué tal está nuestra mente ahora?

Para Un Curso de Milagros, olvidar no es no volver a recordar lo que sucedió, si no recordar bajo otra percepción, bajo la percepción del amor, a la cual únicamente nos llevará el Espíritu Santo, cuando deseemos olvidar, pidámosle a él que nos muestre una manera diferente de ver las situaciones y que nos ayude en el momento que tengamos que enfrentarlas, veremos cómo allí realizamos las mejores acciones.

Perdonarnos a nosotros mismos

Muchos, bajo nuestra percepción, creemos que hemos cometido grandes errores, así, cuando nos autodestruyamos con nuestros pensamientos habla con el Espíritu Santo, entrégale todos tus errores, tus miedos, tus problemas, el se encargará de desecharlos y luego te regalará la paz, que ya tienes, para que puedas percibir el mundo de una forma diferente, permitiéndote actuar con una mente recta.