Algunos de Sus Milagros
Una de las tantas pruebas de acción milagrosa fue la del terremoto de 1812. Aquel desastre natural no dejó en pie ninguna pared de bahareque, hasta la techumbre de la iglesia de Santa Rosa mordió el polvo, pero la imagen quedo en pie, impertérrita sin un solo rasguño, aunque provisionalmente empapada por efectos del aguacero que no dejó de caer aquel día sobre las ruinas. La epopeya del Padre Yépez, ocurrida el 14 de Enero de 1850, fue la señal definitiva para la entronización de nuestra Patrona, la gran cruz de la Legión de Honor en el pecho del héroe. El buen Macario Yépez desde el púlpito se ofreció públicamente a la Virgen como víctima fina, para salvar a nuestra muy medieval ciudad de los estragos del cólera. La Pastora inclinó levemente su cayado. Dijo que si al levita, pero que tuviera un poco de paciencia, para que la enfermedad no perdiera del todo su trabajo. Seis meses después las propia Virgen se llevó a las nubes a Macario y los Barquisimetanos pudieron respirar tranquilos. Desde entonces el 14 de Enero es el día de la Virgen Larense, teniendo las más fervorosas festividades religiosas y populares que existen en nuestro país.



