Poema a mi esposa (Hoy día de las madres)
Esposa y madre querida,
te vengo a felicitar,
con un abrazo sincero:
lo que más te puedo dar.
Recuerdas el primer día,
cuando yo empecé a adorarte,
cuando te dí aquel adiós
y tú me lo contestaste.
Cuando fui a pedir tu mano
y tú no me la negaste,
cuando por primera vez
fui a tu casa a visitarte.
Cuando yo pedí tu mano
lleno de gran emoción,
a tu padre bondadoso
de tan noble corazón:
La suerte nos prodigó
un destino singular
y Dios me lo concedió
para llevarte al altar.
Eres esposa abnegada,
eres madre generosa,
eres luz en nuestro hogar
por sobre todas las cosas.
Barquisimeto, Mayo 1971



