De un yerno para su suegra
Las suegras son muy malucas,
dice un yerno disgustado,
cuando consigue a su esposa
junto con la suegra a un lado.
Le estará metiendo chismes
de la vecina de enfrente,
para que prenda la mecha
y escuche toda la gente.
Es verdad que hay suegras malas
que no quieren a su yerno,
en vez de desearle la vida
le están deseando el infierno.
En cambio la suegra mía
hace promesas por mí,
para que siga gozando
de la dicha de vivir.
Unos maldicen las suegras,
otros le desean la muerte;
en cambio yo le deseo
a mi suegra mucha suerte.
Yernos no quieren las suegras
yernos no quieren que vivan
en cambio yo le deseo
a mi suegra mucha vida.
LUIS LORETO GIL ALVARADO
Barquisimeto, Mayo de 1971



