Recibir regalos, aprendiendo a disfrutarlos

Existe una ley universal que expresa “Dar para Recibir”, sin embargo, muchas veces nos convertimos en completos dadores y al momento de ser receptores no aceptamos este papel, debido a que estamos tan acostumbrados a Dar que nos olvidamos de esto, llegando a situaciones en las que no permitimos que otra persona actúe como dador.

Muchas personas incluso no aceptan una recompensa material o monetaria por algún servicio, es por ello que planteo la siguiente interrogante

¿Cómo ayudamos a que esta Ley Universal se dé si nosotros mismos no hacemos que exista la reciprocidad en el proceso?

Aprendiendo a recibir regalos y a disfrutarlos

En esto caemos todos, a veces por incomodidad a recibir solo damos, sin darnos cuenta que incluso nuestro espíritu siempre necesita recibir algo a cambio, así, tenemos que plantearnos lo siguiente

¿Qué nos hemos negado a aceptar del Universo?

Así, tenemos que estar abiertos a todas las cosas que el Universo nos brinda, al actuar como receptores, nos convertimos en personas capaces de aceptar, sin que esto nos incomode.

Recibamos los elogios que día a día nos dan, sin incomodarnos por ello.

A veces es importante cambiar nuestro rol como dador y actuar como receptores, nuestro espíritu agradecerá.

Algunas personas, ante un elogio, empiezan a dar disculpas, yo me veo gorda, no me queda bien esta ropa, hay que aceptar el cumplido como un envío de Dios: Decir gracias, porque es un piropo desinteresado, seguro que te lo dicen de corazón.

Otros que, ante un presente que les llega, dicen porqué, para qué te molestaste, no debiste: Acepten ese obsequio, es Dios que te lo envía, la persona es solo un canal, tenemos que dar las gracias, felices.

Aprendamos a recibir, aceptemos los obsequios, los cumplidos, el amor que nos llega, esa sonrisa de alguna persona extraña, un te quiero, flores, es hermoso recibir presentes.

Disfrutemos al recibir los regalos.